18 dic. 2014

ACOMPAÑANDO AL QUE VA A PARTIR.

Hoy ya no se nace ni se muere en casa sino en hospitales ajenos a la necesidad de transmitir un bálsamo a los corazones

Por eso la persona, al final de su vida terrestre, entra a menudo en un profundo estado de angustia y se siente desamparada o perdida. 

¿Qué hacer para que los acompañantes del que va a partir permanezcan serenos? ¿Cómo responder a las preguntas de quien está a punto de abandonar este plano sin herir ni mentir? 
¿Qué actitud tomar para no sentirse invadido ante algunas emociones? 
¿Qué nos permite transformar esta espera en una fiesta de liberación del Alma?